LA UNIÓN LATINOAMERICANA

 

Latinoamérica lleva más de 500 años de existencia en su forma moderna de mezclas étnicas y predominio cultural español y portugués. Hubo alguna vez en que nuestra región y los reinos europeos que la controlaban eran la zona más rica del mundo. Desde ese entonces nuestro avance ha sido extremadamente lento en comparación a las regiones semejantes del mundo: Europa, Norteamérica, Australia y Asia. Tanto, que existen programas en los paises industrializados para darle de comer a nuestros niños mal nutridos.

 

Existen muchos factores que combinados pueden explicar ese atraso pero no es un análisis muy útil. El pasado depende de factores, el futuro depende de ideas, de esfuerzo y de esperanza. Más bien quisiéramos enfocarnos en algunas de las cosas que podemos hacer para salirnos de este atolladero y montarnos en la vía rápida. El futuro puede ser brillante para nosotros si emprendemos grandes proyectos con esfuerzo, llenos de esperanza y cooperación.

 

Un proyecto que podemos emprender y que ya se ha visto que da excelentes resultados es la unión de nuestros paises en una entidad mayor. Lo que podemos crear es una Unión Latinoamericana al estilo de la Unión Europea.

 

Ahora, ¿por que habríamos de hacer semejante cosa? La idea pudiera hasta caer mal si uno es un ciudadano patriótico de su país particular. Pero, consideremos lo siguiente:

 

La nuestra es una comunidad de paises que ya existe de alguna forma en lo social. Al hablar el mismo idioma, (o casi el mismo en el caso de Brasil) y tener una historia tan similar: Todos hemos atravesado lo pre-colonial, lo colonial, la independencia, los caudillos, la inmigración, la guerrilla y el tercermundismo. Tenemos que reconocer que nuestras fronteras fueron determinadas de la forma más arbitraria. El nombre mismo de nuestra región: Latinoamérica, existe porque se reconocen una serie de características comunes a nuestros ciudadanos. Escuchamos la misma música, vemos las mismas películas y leemos los mismos libros.

 

Europa forma su unión a partir de unas diferencias mucho más marcadas en cuanto a lenguas y cultura y siglos de guerras entre sus paises integrantes.

 

En lo político se puede decir que en Latinoamérica, con una sola excepción, estamos de acuerdo en lo beneficioso de un sistema democrático con libertades personales, libre empresa, elecciones y participación social. Europa también tuvo que esperar a crear este consenso para intentar la unión.

 

La Unión Europea se incentiva después de una de las guerras mas cruentas de la historia (la segunda guerra mundial). Evitar futuras guerras era un propósito firme de la unión y se ha logrado. Nuestras guerras han sido menores en Latinoamérica y por lo tanto no hemos tenido ese incentivo.

 

La segunda razón por la cual Europa se une (y quizás la primordial) es porque se da cuenta que está perdiendo la guerra económica con los EE.UU. y en menor grado con Asia. EE.UU. tiene una población total comparable a la de Europa pero al estar todos los Americanos bajo un mismo sistema económico y político (a diferencia de Europa en la post-guerra) sus empresas logran un mucho mayor rendimiento y sus ciudadanos una excelente calidad de vida. Esa guerra económica es una en la que nosotros en Latinoamérica hemos luchado poco y por lo tanto ni siquiera nos damos cuenta de lo tanto que estamos perdiendo. Haría falta aquí una foto de un niño Latinoamericano mal nutrido para ilustrar el punto. 

 

Los Latinoamericanos tenemos menores dificultades que los Europeos a la hora de nuestra compatibilidad para la unión. La decisión de Europa de unirse, es entonces, difícil dada la historia, pero motivada por razones de mayor peso en cuanto al futuro de Europa y por lo tanto se hace. Se hace y se logra en Europa un nivel de seguridad nacional, de prosperidad y de estabilidad tal que no se puede calificar de nada menos que un rotundo éxito. Los paises todavía no integrantes están tocando a la puerta constantemente tratando de entrar.

 

¿De qué se trata esta “guerra económica?” Alguien podría decir: “Que más da que otro país avance más económicamente que el nuestro. ¿No es eso simple envidia?”  Justamente el genio Europeo es comprender la respuesta a esta pregunta. En un mundo de libertades económicas, si se permite que las empresas de un rival económico avancen mucho más que las propias, eventualmente las del rival absorberán las empresas propias y todos terminaremos trabajando para ellos. Creando un estado de esclavitud y dependencia económica intolerable y conllevando a la inestabilidad política. Los Europeos no tienen problema si General Motors compra a Volvo, pero tienen que poder lograr que Daimler-Benz pueda comprar a Chrysler también. No puede ser todo en un mismo sentido. Y si la Unión Europea no existiera, hubiera sido todo en un mismo sentido. (Más o menos lo que ha estado ocurriendo en Latinoamérica en época de globalización.) El éxito de nuestras empresas es nuestro éxito. Si no creamos un ambiente que conlleve a ello, todos terminaremos trabajando para extranjeros y ganando una pequeña parte de lo que merecemos. O sea, que nosotros también tenemos que ganar nuestra guerra económica. O por lo menos no perderla del todo.

 

La Unión Europea es necesaria para la guerra económica y es un éxito económico por razones de ingeniería industrial bien conocidas: Cuando las empresas tienen acceso a mercados de cientos de millones de personas, sin trabas legales ni dificultades de distribución de sus mercancías, logran lo que se llama eficiencias de escala y así pueden producir más productos a menor costo. Si, además, en vez de tener solo una o dos empresas por cada producto o mercado hay 9 o 10 (después de creada la Unión), la competencia entre estas empresas hace que sean cada vez más eficientes e innovadoras. Esto redunda en más empleos mejor pagados para la población y productos a menor precio. Población que a su vez logra comprar más productos de más compañías y así en un ciclo interminable de expansión económica y bienestar. – Esto es lo que sucedió en EE.UU. Esto ya ha sucedido en Europa.  Esto puede y debe suceder también en Latinoamérica. Nosotros creemos que sí hay oportunidad de éxito económico en Latinoamérica y creemos que este éxito pasa directamente a través de la Unión Latinoamericana.

 

No hemos tenido una historia de mayores conflictos. Pero la guerra económica la hemos estado perdiendo desde hace tanto tiempo que hemos perdido las esperanzas. Por eso pocos han hablado seriamente de la Unión Latinoamericana hasta ahora. Justamente ese ha sido el problema. - Falta de Esperanzas. Es la hora de creer en nosotros mismos y de volver a tener esperanzas. ¡Grandes Esperanzas!

 

Los que han hablado de la unión Latinoamericana hasta ahora han dicho palabras muy lindas y han echado muchas flores al aire. Han creado asociaciones como la ALADI que se dedica a decir más palabras lindas y echar más flores. En lo económico se ha hecho algo. Poco, pero algo. Se crearon la Comunidad Andina (de éxito muy parcial) y el MERCOSUR. Esto es un comienzo que podemos utilizar pero no es nada en comparación con lo que pretendemos y con lo que se debe hacer.   

 

Lo que pasa es que hemos tenido políticos y líderes miopes que no creen y nunca han creído en nuestra gente y que lejos de darnos esperanzas y crear proyectos sinceros para un futuro mejor nos han engañado de la forma más vil. ¡Es hora de tomar las riendas de nuestro propio destino y de crear un futuro solidario de unión y prosperidad! Si nuestros políticos no cooperan debemos de buscar otros políticos que sí cooperen.

 

Imagínense un político latinoamericano dando un discurso sobre la necesidad de la unidad o solidaridad latinoamericana (han habido muchos). Ahora imagínense a este mismo político cenando con la directiva de una empresa nacional que no desea la competencia que le vendría encima si hubiera una unión económica con un país vecino. O imagínense a este mismo político a la hora de firmar un acuerdo multinacional que le quite a su gobierno ciertos poderes al dárselos a un congreso o comisión internacional o creando puestos políticos supranacionales de difícil acceso a su maquinaria política. Se entiende lo difícil que es crear la Unión Latinoamericana con nuestros políticos tradicionales. Es por eso que la nuestra es una acción civil que busca cambiar con estos patrones.

 

La idea es de requerirles a nuestros políticos esfuerzos serios a corto y mediano plazo en cuanto a la creación de una verdadera Unión Latinoamericana en lo Económico, Político y Social al estilo de la Unión Europea. Crear asociaciones civiles que puedan brindar o retirar apoyo político a candidatos que se comprometan o no con la Unión Latinoamericana. Y de no aceptar nada menos. Adelante, ¡No le tengamos miedo al éxito!